El cacique wichí Cabana, con la cadena que usó para sujetar a su hijo a un árbol
Por Gabriela Origlia (La Nación)
La droga preocupa a las
comunidades wichis salteñas. El cacique Antonio Cabana, jefe de
"Tonono", encadenó a su hijo adolescente a un árbol para evitar que
consumiera paco. Aseguró que no tuvo otra alternativa porque el chico estaba
"totalmente enloquecido con esa porquería que le venden unos vecinos".
Su par, Indalecio Calermo, admitió que "a veces pienso que, como padres,
no somos capaces de luchar porque somos cobardes".
El fiscal de Tartagal,
Armando Cazón, confirmó a LA NACIÓN que desde las comunidades le plantearon el
tema y le pidieron actuar. Separado hace unos meses de la investigación de la
violación, en 2015, de la niña wichi de 12 años de Alto La Sierra, el
funcionario visitó la zona de la triple frontera entre la Argentina, Bolivia y
Paraguay por nuevas denuncias de violaciones en comunidades originarias. En ese
contexto, hace unas semanas, lo llamó el cacique de Santa María, Valentín
Torres, para señalarle la existencia de droga en la zona.
"Habló de marihuana,
no de paco, lo que es una novedad para las comunidades. El otro flagelo es el
alcohol; problemas que hasta hace un tiempo no existían y que son factores que
influyen en hechos de violencia", expresó el fiscal.
Santa María está a 20 kilómetros de
Santa Victoria, la ciudad más grande en la región de la triple frontera. Cazón
explicó que le pidió a Torres que identificara a los vendedores para enviar
personal de la División Drogas.
"No hay denuncia
formal, sino verbal, pero es un tema prioritario. Ya alerté a la División
Drogas de la policía de que actuaríamos. La marihuana viene de Bolivia y de
Paraguay, es un área de macro tráfico donde la venta al menudeo es un
derivado", manifestó el fiscal.
Fortunato Constantino,
jefe de "Los Arenales", describió a LA NACIÓN que desde hace una
década circula paco en algunas comunidades. Contó que, en esa época, tuvo que
internar a su hijo, de 15 años, para hacer un tratamiento. "Lloraba y
sufría, a los 15 días lo retiré y a las tres semanas estaba consumiendo de
nuevo. No comía, se puso flaco", recordó Constantino.
Se reunió con Cazón y
también le planteó, con otros referentes, el preocupante tema al ministro de
Salud. Oscar Villa Nougues.
Recordó que al inicio la
dosis se vendía a tres pesos y que ahora en Santa Victoria lo ofrecen a 22
pesos. "Le aseguro que el consumo arrasó, hubo chicos que murieron y hay
temor porque los mismos que venden, amenazan. A la pasta hoy la consumen muchos",
manifestó Constantino.
"Hemos pedido que
trabajen seriamente con nosotros, con las comunidades, con los caciques; no
sólo en lo que es consumo de drogas, también en la desnutrición que sigue
sumando casos", insistió Constantino.
"Solos, sin ayuda"
Según datos del Sedronar
de 2014, que son los últimos disponibles, el consumo de pasta base en Salta
alcanzaba al 3,6% de los estudiantes mientras que la media del país era de
1,7%.
Constantino sostuvo que
se sienten "solos, sin ayuda"; apuntó que este problema se les suma a
los de desnutrición que existen. "Denunciar no es fácil, hay quienes no se
animan porque después los persiguen", expresó. Cazón admitió que un cambio
que se registra es que "ahora hay más denuncias; inclusive en violaciones de
aborigen a aborigen". Mencionó que en la zona de frontera hay comunidades
wichis cada 15 o 20
kilómetros , donde viven entre 1500 y 2000 personas:
"Se van moviendo, por eso no es simple de controlar el delito",
explicó. Por los datos que recibió entiende que quienes venden droga podrían
ser integrantes de la misma comunidad, pero que son comandados por gente que no
es de la zona.
"Se pueden dar
varias hipótesis, pero lamentablemente no extraña porque acá el paso de drogas
es importante", agregó Cazón. La jurisdicción de Cazón abarca 17.000 kilómetros
cuadrados, Aguaray, Salvador Maza y Santa Victoria Este, una de las regiones
más calientes del narcotráfico en el país.
Constantino resumió:
"Estamos mal; nadie hace nada, hacemos marchas. Cuando reclamamos a la
Gendarmería, ellos nos dicen que no es tema de ellos, que la ruta provincial no
es jurisdicción suya".
Calermo, ex titular del
Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta , reclamó un centro de
rehabilitación "para chicos indígenas, pero con una salida laboral, porque
se juntan a tomar alcohol, a drogarse, porque no tienen nada que hacer".
Desde la fundación
"Cultura Nativa" con la que el cantante y productor musical Jorge
Rojas trabaja con las comunidades originarias del Chaco salteño, confirmaron a
LA NACIÓN que el problema de la droga en los últimos tiempos está "más
presente". Karina Pérez indicó que los comentarios sobre los
inconvenientes de adolescentes crecieron: "Hay comunidades donde inhalan
nafta, donde también ahora es más notorio el consumo de alcohol. Tal vez no es
que antes no existiera, sino que ahora está más en la superficie, se habla y se
plantea".

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