La Comisaría 20 de Orán
Una amplia investigación se abrió en la Comisaría 20 de Orán, luego de que se descubriera que los presos que están
alojados en ese lugar tenían en su poder drogas, armas, un celular y otros
objetos que no deberían tener a su alcance. Los policías que se desempeñan en
esa dependencia quedaron, así, involucrados en una causa que se abrió, por
ahora, por facilitación y suministro de elementos prohibidos a los presos.
La fiscal penal 1 de Orán, Alda Daniela
Murúa, investiga a los presos y al personal policial de la comisaría oranense,
tomando como base un informe policial presentado por un jefe que realizaba un
reemplazo en esa dependencia, ocasión en la que habría observado diversas
irregularidades.
En ese informe consta que la mujer de uno
de los detenidos denunció que recibía mensajes de un celular.
Esta es la segunda vez en el año en el que
el desempeño de los policías y el funcionamiento de la comisaría más importante
de Orán son cuestionados e investigados. La anterior ocurrió en mayo de este
año.
Secuestro
Tras recibir el informe, la fiscal ordenó
una requisa en el edificio ubicado la calle Uriburu 301, a unas cuatro cuadras
de la terminal de ómnibus.
Allí fue cuando los encargados de
inspeccionar las celdas, efectivos de la Brigada de Investigaciones, se dieron
con que los detenidos tenían un teléfono celular, cuchillos, puntas,
encendedores, tijeras, piezas de tijeras, pastillas, pipas y marihuana, entre
otros objetos que tienen prohibido mientras cumplen su condena o permanecen en
prisión preventiva.
Con los resultados de esta requisa, la
fiscal Murúa imputó a los 12 detenidos que estaban alojados en la celda 3, por
el delito de tenencia simple de estupefacientes, mientras que abrió una
investigación al personal policial por facilitación y suministro, como así
también por incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Además, la fiscal solicitó el secuestro de
actas y ordenó distintas medidas para identificar a los efectivos implicados en
el hecho.
Al ser consultado por el caso, el jefe de
la Unidad Regional 2 de Orán, Oscar Enrique Mamaní, manifestó a El Tribuno:
"Hubo una requisa en la que se encontró un teléfono celular. Hay controles
habituales. Los presos reciben visitas, tienen espacios de recreación. La
situación, obviamente, amerita una investigación".
El jefe policial afirmó que antes de
adoptar cualquier medida "se debe establecer cómo y por qué se llegó a
este punto; con los resultados de la investigación se determinará lo que
ocurrió de forma fehaciente".
Llave
en mano
El 8 de mayo de este año, la fiscal penal
Murúa ya había puesto en el banquillo a la comisaría 20 de Orán, luego de que
se descubriera que los detenidos tenían no solo drogas y un celular, sino la
llave del candado que cerraba las celdas donde estaban alojados.
El caso salió a la luz por una pelea entre
dos detenidos, a raíz de lo cual se hizo una requisa durante la cual se
encontró un celular con conexión a Wi Fi de la comisaría, un bowl con marihuana
y la llave de las celdas.

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