Los jueces Beatriz de Barabani, Jorge Venegas Echague y Omar Digerónimo, los magistrados encargados de juzgar a Juárez
Por Claudio González (La Capital, Rosario)
Un policía de la
provincia de Santa Fe detenido desde 2012 comenzó a ser juzgado ayer en los
Tribunales Federales de Rosario por comercialización de droga en quioscos y
búnkers que él mismo abastecía y gerenciaba en el barrio Parque Casas, zona
norte de Rosario. Aunque no se profundizó ese costado del caso, surgieron
elementos para sospechar que actuaba en connivencia y con protección de otros
colegas.
Con la declaración de
seis testigos civiles y ocho miembros de la Policía Federal, el Tribunal Oral
Federal Nº 2 inició ayer las audiencias contra Adrián Juárez, un policía de 45
años de edad involucrado en una causa por narcotráfico que salió a la luz en
2012.
El 22 de noviembre de ese
año, el ahora imputado fue detenido en el marco de tres allanamientos antidroga
desplegados en Cavia al 1300, Blas Parera al 2100 y Washington y las vías del
ferrocarril.
Durante los operativos se
secuestraron unos seis kilos de droga (1.800 bochas de cocaína, otras 500
marihuana) tres armas de alto poder de fuego, una que incluso contaba con mira
telescópica infrarroja, dinero y se demoró a dos personas que custodiaban los
puntos de venta.
La pesquisa se había
iniciado dos meses antes a partir de una denuncia anónima que llegó a un 0800
del Ministerio de Seguridad de la Nación, desde donde se notificó de la
situación a la delegación local de la Policía Federal.
Con filmaciones de
incógnito que realizaron los investigadores y se exhibieron durante la
audiencia delante de los jueces Jorge Venegas Echagüe, Beatriz Caballero de
Barabani y Omar Digerónimo, además de las declaraciones de testigos, la fiscal
Adriana Saccone recriminó al policía ser el dueño y distribuidor de la droga,
que sacaba del domicilio de calle Cavia para abastecer a los búnker de Blas
Parera al 2100 y Washington y las vías.
"Hay filmaciones de
los delivery en moto, donde salen de un lado con una mochila cargada con la
droga y regresan con los paquetes con dinero producto de la recaudación. Y al
momento de los allanamientos se secuestraron paquetes de dinero con anotaciones
y el balance diario de las venta", aportó una fuente del trámite.
Un ejemplo de la
impunidad con la que se desenvolvía el policía, detenido mientras debía estar
purgando un arresto domiciliario (ver aparte), quedó en evidencia cuando a
pocos metros del búnker de Blas Parera surgió un incidente interpersonal en el
seno de una familia del barrio, lo cual motivó la presencia de tres patrulleros
del Comando Radioeléctrico.
En la filmación de la
investigación se observa que, advertido de ese revuelo en la zona, Adrián
Juárez llega en una moto y merodea el búnker. Y que delante de los móviles
policiales incluso trajinaban clientes del quiosco de drogas ante la aparente
vista gorda de los policías.
Ese costado del caso, la
connivencia o supuesta protección que gozaba el empleado policial, podría
retomarse ahora con las evidencia y pruebas que se exhiben en el juicio, que
continuará mañana con los alegatos de las partes.
En la zona donde se
encontraron los tres búnker atribuidos al policía desde ayer juzgado operaba
también Olga Medina, alias la Tata, que está detenida. En una pesquisa ocurrida
dos meses antes del arresto de Juárez, el 27 de septiembre de 2012, la Policía
Federal detectó un acopio de 80 kilos de marihuana, en Blas Parera 1422.
Domiciliaria incumplida

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