Martín Franco, cuando era el centro de los medios tras su denuncia para dar con los delincuentes
Por José E. Bordón (La Nación)
Pasaron casi nueve meses
(se cumplen mañana) de la recaptura de los hermanos Martín y Cristian Lanatta y
Víctor Schillaci, condenados por el triple crimen de General Rodríguez, pero
todavía hay una cuenta pendiente.
Martín Franco, radicado
en Cayastá, 90
kilómetros al Nordeste de esta capital, donde se produjo
el desenlace, fue quien con su aviso a la policía, logró poner fin a trece días
de una fuga que mantuvo en vilo al país.
Franco todavía sigue
reclamando el pago de la recompensa de 2 millones de pesos que ofreció el
Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, a cargo en ese
entonces de Alejandro Granados, por nombramiento del ex gobernador Daniel
Scioli, según la resolución 12/2015.
"Nunca cobré nada.
Es todo mentira. Gente del gobierno de la provincia de Buenos Aires confirmó la
recompensa pero nadie se acercó a hablar conmigo", se quejó Franco a LA
NACION.

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