El Teto Vázquez en la tribuna de Newell´s, en 2013
El jueves 8 de septiembre el Tribunal
Federal Oral de Corrientes condenó a tres personas por el delito de transporte
de drogas. Una de las condenadas es una mujer sindicada como empleada de Elías
Javier Sánchez, un correntino apuntado como proveedor a gran escala de
marihuana a la banda de Los Monos. La mujer recibió cuatro años de sentencia y
sus cómplices cuatro años y medio. En los alegatos de ese juicio el fiscal
Carlos Schaefer pidió al tribunal que se continuara la investigación sobre
posibles cómplices de Sánchez y sus líneas de distribución. Entre ellas la que
llega a Rosario. Esa línea pone en el ojo de la tormenta a un peso pesado del
barrio Tablaba, con una historia notoria en la barra de Newell's y una más
sofocada en el mundo de la droga: Sergio "Teto" Vázquez.
"En Rosario estaba uno de los líderes:
Vázquez", explicó en su declaración ante el tribunal oral en medio del
debate el gendarme C.A.S.. Este uniformado relató que a inicios de 2012 a partir de un
procedimiento del Escuadrón 47 de la localidad correntina de Ituzaingó
comenzaron a seguir a una organización que compraba droga en la zona. Así
dieron con Elías Sánchez, alías el Javi, Rata o El paraguayo, quien podía ser
el proveedor de esa marihuana. Le intervinieron el celular y comenzaron a
escucharlo. Así saltó a la luz que El paraguayo tenía "contacto con gente
de Paraguay y en Rosario con la banda de Los Monos".
"Acá (en Ituzaingó) se detectó donde
estaba la señora Griselda Gómez (una de las condenadas), quien tenía una
especie de laboratorio donde estiraban la cocaína, Javier (El paraguayo) le daba
a Los Monos marihuana y ellos les daban cocaína. Le dieron prensa (la
herramienta) y le enseñaban a estirar la droga", explicó el oficial. Y
luego comenzó a describir distintos allanamientos realizados, entre ellos en el
domicilio de calle Colón, histórica residencia de la familia Vázquez en barrio
Tablada.
"En Rosario estaba uno de los lideres:
Vázquez. Se encontró una suma importante de dinero, una pistola 9 milímetros , que no
fueron incautadas por orden del secretario del Juzgado; luego en el domicilio
de Vázquez se hace otro allanamiento por otra fuerza (Policía Federal), y se
encuentra un conocido túnel". Y explicó: "Sánchez (El paraguayo) era
un gran proveedor de estupefacientes, recibía vehículos de la banda de Los
Monos y los hacia pasar al Paraguay, a cambió de droga".
Al tiempo de las conclusiones del juicio,
el fiscal federal Carlos Adolfo Schaefer solicitó que se "continúe la
investigación" sobre cinco personas, una de ellas el Teto Vázquez.
Luego el tribunal correntino condenó a tres
personas por esta misma investigación. A Gustavo Brouchoud y Cristian Pardo a
cuatro años y medio. A Griselda Gómez le impusieron cuatro años.
Los
Vázquez
En su declaración el gendarme contestó
preguntas de defensores y fiscalía. Comentó los lugares allanados, entre ellos
la residencia histórica de los Vázquez en barrio Tablada, y se refirió a Teto
por su nombre y apellido: Sergio Ramón Vázquez. Teto tiene 37 años y es un
hombre conectado a la barra de Newell's Old Boys, sin antecedentes por delitos
vinculados con narcocriminalidad. Aunque su nombre es mencionado en forma
reiterada como ligado a esa actividad ilícita. La misma alusión recae sobre su
hermano, Daniel "Chamala" Vázquez. Los hermanos fueron mencionados en
investigaciones ligadas a la familia Cantero, sindicados como líderes de Los
Monos.
Los Vázquez hicieron un culto del bajo
perfil. Pero la aparición de fotos familiares ventiladas durante las
investigaciones de las causas de Los Monos y sobre Diego "Panadero"
Ochoa le dieron masividad a sus rostros. Así pudo verse a Daniel en un
cumpleaños de una joven de esa familia Cantero sentado a la mesa acompañado por
el prófugo Ramón "Monchi Cantero" Machuca y el líder de la barra
brava de Rosario Central, Andrés "Pillín" Bracamonte. A Sergio se lo
advierte en otra foto junto a Diego "Panadero" Ochoa en la hinchada
de Newell's. Esa foto fue utilizada por el juez de Instrucción Javier
Beltramone para identificar a los líderes de la barra en el trámite en que procesó
a Ochoa como ideólogo del homicidio de Roberto "Pimpi" Caminos.
En
el Coloso
Una de las fotos utilizadas para saber
quién era quién en la barra leprosa a principios de 2014, muestra a Teto en el
paravalanchas leproso. Claro que Teto había hecho mucho para ser retratado en
ese lugar privilegiado de la popular. Los hermanos Vázquez fueron mencionados
como los gestores del intento de golpe en el paravalanchas sobre el Panadero,
el hecho conocido como "la entangada", ocurrida el 4 de septiembre de
2010.
También son personas a las que se atribuye
haber crecido en el negocio narcocriminal bajo la protección de un oficial de
la policía santafesina, F.S., en la zona del barrio La Tablada. Son hijos de un
repartidor de soda de la calle Colón y fueron repositores de marcas comerciales
de primera línea como Bagley y Sancor. También se les adjudican diversas
inversiones inmobiliarias y recreativas, entre ellas un complejo de cabañas en
la zona de Alvear.
El 8 de octubre de 2010 una casa de dos
plantas adjudicada a Chamala Vázquez, en Maipú 3335, fue acribillada con 15
balazos, en un episodio nunca aclarado. Una crónica policial refirió al día
siguiente la dificultad para identificar al dueño. "Algunos lo vinculan al
rubro inmobiliario y sostienen que es dueño de dos edificios de departamentos
cercanos a su vivienda, más precisamente en Maipú y bulevar Seguí, y en Maipú y
Gaboto. En tanto, otros voceros arriesgan que esa «es sólo una pantalla
utilizada por el hombre para encubrir otro tipo de negocios ligados al mundo de
la droga y la barra brava de Newell's»", se apuntaba en la crónica.
El miércoles 22 de enero de 2014 fue el
turno de Teto. Dos hombres en moto se detuvieron frente a un pasillo ubicado en
Colón entre Biedma y Presidente Quintana. Una de ellas bajó y se internó en el
corredor con un arma de fuego en la mano. Llegó hasta la mitad del paso y
encontró a uno de los dueños de casa saliendo de la pileta que tiene en el
fondo. Si hubiera querido podría haberlo matado. Eligió, sin embargo,
efectuarle un balazo a las piernas, como si fuera una advertencia. El Teto
quedó retorciéndose por el dolor. Luego el tirador se subió a la moto y se fue
ante la vista de decenas de vecinos, empujados a la calle pese al calor
agobiante a raíz de un corte de luz en la cuadra. El caso tampoco fue
esclarecido por la Justicia de los tribunales.

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